Y cuando menos lo esperas, ahí esta, la oportunidad que esperabas, quizás no era lo que soñaste, no era ni por asomo como imaginabas, pero sirvió de algo.
En ese momento se nublan todos tus problemas, no has de tomar decisiones, solo dejarte llevar, sin esfuerzo alguno. Creo que podría acostumbrarme, pero lo bueno dura poco y se disfruta por eso mismo.