Queda claro, lo bueno acaba, y lo mejor pasa rápido, demasiado, nunca llueve a gusto de todos, y desde luego no del mio, pero aveces prefiero que no llueva, y las cosas sigan igual, por desgracia siempre termina lloviendo, y justo como pensaba, no me dio tiempo a terminar con mis cuentas pendientes, mis buenos momentos, todo lo que me queda por vivir. No es un golpe tan duro, porque quizás ya lo esperaba, pero por un momento, solo un pequeño instante pensé que quizás algo saldría bien, me equivocaba.
